Mujer que vuelve Cantando, nuevo álbum musical de Vero Garay
- Vero Garay lanza "Sangre de tu sangre" en el Día de la Madre
- Mujer que vuelve Cantando, nuevo álbum musical de Vero Garay
- Por qué elegirnos — Visibles World · Agencia Digital Integrada
- Slow Tourism en el Corazón de Yucatán: Hacienda Rancho Chablé
- Canalización, co-creación y astrología para emprendedores
Mujer que vuelve Cantando: el álbum que une Chile y México a través de la reconciliación, el color y la voz de Verónica Andrea Garay Opaso (Vero Garay)

Hay discos que llegan como postal. Otros llegan como conversación. Y hay álbumes que, además de sonar lindo, parecen ordenar cosas por dentro. Eso es, más o menos, lo que se siente al conocer el proyecto musical Mujer que vuelve Cantando, el nuevo disco de Vero Garay, una cantante que vive una ruta personal entre Chile y México y que, según cuenta, encuentra en su música una forma de volver a sí misma.
El foco del álbum no es solo estético. El hilo conductor es narrativo y humano: una misma mujer en distintas facetas. Y esa idea se repite con insistencia amorosa en las letras y en la manera de producir el sonido: color, brillo, momentos pop y también intimidad. La clave es que, en el centro, la canción no se usa para “mostrar”, sino para reconocerse.
Tabla de contenido
- El concepto detrás de “Mujer que vuelve Cantando”
- La historia de una mujer en diferentes facetas (y por qué conecta con cualquier mujer)
- Del colegio a la guitarra: cómo nace su camino musical
- Cuándo se decide hacer carrera (y por qué a veces cuesta mostrarse)
- Chile a México: el proceso personal como estudio de sonido
- Los covers de música mexicana: un puente cultural con intención
- La fe y la manera de sostenerse: agradecimiento como músculo
- Una canción para su mamá: reconciliación, distancia y presencia
- Cómo suena el disco: color, brillo, pop y una amplitud nueva
- La evolución vocal: de los agudos difíciles a una voz “enterita”
- Mujeres que cantan y construyen: fuerza femenina detrás del disco
- Las palabras que sostienen el álbum: reconciliación, volver y seguir fluyendo
- Palabras clave del proyecto (para seguir pensando el álbum)
- FAQ sobre “Mujer que vuelve Cantando”
- Una propuesta estética y emocional para escuchar con calma
El concepto detrás de “Mujer que vuelve Cantando”
En una entrevista emotiva y profesional con el destacado periodista de Medios Álvaro Paci, la cantautora chilena radicada en México, Vero Garay, reveló su nuevo álbum musical, que con sus canciones y trayectoria une dos culturas a ravés de su voz. Vero Garay profundizó que el proceso de su producción está atravesado por su propia mudanza musical y vital: “de Chile a México” como un camino de crecimiento y maduración. No es solo geografía. Es el modo en que el cuerpo aprende algo nuevo y la identidad se reacomoda.
El título, además, contiene un gesto que parece doble: volver cantando, pero también volver a la esencia. Vero Garay lo dice con claridad emocional, mezclando reconciliación y autocuidado, como si cada tema fuera una especie de abrazo que se da por dentro.
“tiene que ver con una mujer que vuelve cantando, pero no es ni a Chile ni a México… Vuelvo a mí… Vuelvo a mi esencia, vuelvo a reconocerme, vuelvo a quererme.”
El disco, en ese sentido, se arma como un recorrido: canciones que sostienen un mismo núcleo, pero que cambian de ángulo, como cuando miras una foto desde otra luz. Vero Garay comenta que el álbum reúne seis canciones propias y tres canciones provenientes de una trilogía mexicana. O sea, convive lo íntimo de su escritura con la conexión cultural que arma el puente hacia México.
La historia de una mujer en diferentes facetas (y por qué conecta con cualquier mujer)
Vero Garay insiste en una idea potente: su narrativa musical parte de “ella” y, aun así, se traspasa. Es una mujer que aparece en muchas partes del mundo, porque sostiene y acompaña. No siempre con frases grandilocuentes, sino con acciones cotidianas: las que “aguantan”, las que sostienen la sonrisa, las que sacan la familia adelante y, después de eso, recién entonces empiezan a retomarse.
Ese planteamiento convierte el álbum en una especie de espejo. No es “me pasa esto”, sino “hay una parte de esto que también vive en mí”. Y por eso el concepto “Mujer que vuelve Cantando” funciona como paraguas emocional, aunque no se diga así en ninguna canción.
Una letra que se siente colectiva, incluso cuando es personal
En varias ocasiones Vero Garay menciona cómo las canciones se vuelven de otras personas cuando las escuchan. Esa respuesta del público, según cuenta, le confirma que la música no se queda en el escenario. La canción llega a la vida real y cada quien la adopta a su modo.
“mucha gente me dice pero sabes que esta canción parece que me la hiciste a mi.”
Eso es clave para entender el tono del proyecto. No se busca controlar cómo se siente la gente. Se construye un espacio donde el tema puede entrar con naturalidad.
Del colegio a la guitarra: cómo nace su camino musical
Vero Garay ubica su inicio musical antes de lo que suele pensarse. Dice que empezó con la música a los 11 años, y lo recuerda a través de una canción y un gesto doméstico: su hermana tenía la guitarra, y Vero Garay encontró en un cancionero los acordes de “Cuando Agosto Era 21”, de Fernando Ubiergo.
Lo interesante aquí no es el dato, es la imagen: ella mirando acordes, aprendiendo, y copiando la forma en que alguien cercano tomaba la guitarra. El aprendizaje empieza por el cuerpo, por la observación, por la paciencia de las repeticiones.
“Empecé a los 11 años y fue en Mirasol.”
Desde ahí, la música se vuelve compañía permanente. Vero Garay cuenta que cantaba en la parroquia y en el colegio, y que luego siguió un camino formativo en el canto, ligado a la SCD, donde trabajó el proceso de aprendizaje musical.
Una frase resume bien la idea general: la música estuvo al lado. No “llegó” un día y ya. Fue creciendo en paralelo a la vida.
Cuándo se decide hacer carrera (y por qué a veces cuesta mostrarse)
La conversación deriva hacia el momento en que una persona se pregunta por carrera, por discos, por canciones propias. Vero Garay responde que no es fácil marcar un punto exacto, pero menciona a un profesor, Chico Zepeda (Herman Alfonso Zepeda Flores), como un incentivo clave.
Ese empuje se traduce en lanzar canciones propias en instancias públicas, como la Feria del Libro en La Serena. Vero Garay, sin embargo, también habla de la incomodidad: cantar lo propio era como desnudarse, como exponerse sin filtro. Y eso le costó bastante tiempo.
“... cada vez que yo iba a cantar una canción mía, era como desnudarse… cero filtro.”
Con los años, lo que aparece no es “más valentía” como personaje de película. Aparece otra cosa más cotidiana: el aprendizaje de aceptarse. Vero Garay entiende que, cuando se acepta, se canta con menos armadura.
Chile a México: el proceso personal como estudio de sonido
Parte del encanto del álbum es que el proceso no se cuenta solo en términos artísticos. Vero Garay lo liga a su vida en México. Dice que su rutina musical incluye trabajo con niños en Puerto Aventuras, cerca de zonas como Cancún y Tulum, y específicamente en el Colegio Puerto Aventuras.
Ahí surge una práctica creativa que, por lo que cuenta, alimenta directo su disco: cada curso en marzo hace su propia canción. Vero Garay lo describe como “el mes de la creatividad”. Y el trabajo pedagógico se vuelve semilla.
“el mes de marzo… es el mes de la creatividad. Entonces cada curso hace su canción.”
Además, Vero Garay menciona que lleva ocho años viviendo allá y que recién ahora “florecen” ciertas cosas. Es una forma de hablar del tiempo como material artístico. No hay prisa. Hay crecimiento lento.
Sembrar y ver: música como práctica cotidiana
Cuando una artista enseña música, ocurre algo curioso: al acompañar a otros, también se reordena lo propio. Vero Garay habla de padres contentos y, sobre todo, de niños haciendo música. Y eso suma un ingrediente extra al álbum: no es solo “su” voz; es una energía colectiva que se entrena.
Los covers de música mexicana: un puente cultural con intención
En el disco también hay un gesto de ida y vuelta cultural. Vero Garay comenta que incluye tres canciones mexicanas producidas por Janito Rivera, que se relacionan con la temporada de Día de Muertos. Al parecer, estas canciones tienen presencia fuerte en México, aunque quizá fuera menos conocidas en otros lugares.
La idea, en palabras de Vero Garay, es crear un puente cultural y reforzarlo. No se trata de “aprender repertorio” y ya. Se trata de presentar música de un contexto con el que ella también convive ahora, y hacerlo con su voz.
“más que nada para el Día de Muertos.”
Vero Garay agrega que al interpretarlas en vivo se siente esa recepción cálida: como si el público reconociera. Y también menciona invitaciones para presentar el disco en lugares como Veracruz y Oaxaca.
La fe y la manera de sostenerse: agradecimiento como músculo
Hay algo que aparece en toda la entrevista: la espiritualidad, pero no como discurso rígido. Vero Garay la nombra como fuego, como gratitud, como una forma de seguir fluyendo.
“siempre está ese fuego… y siempre está ese gracias… a seguir fluyendo.”
Cuando una voz habla así, las letras tienden a traer memoria y presencia. Vero Garay lo conecta con canciones del disco como “Estoy aquí”, donde hay un vínculo con recuerdos, con la risa, con abuelas y con los que ya no están pero siguen presentes de alguna manera.
“cuando me acuerdo de mi abuela… o de los que ya no están… pero que siguen estando… y te acuerdas de su sonrisa y te apacigua.”
Ese apaciguar no es solo un efecto literario. Es una declaración de intenciones emocionales: la canción como lugar donde respirar.
Una canción para su mamá: reconciliación, distancia y presencia
De todos los ejes del disco, este es uno de los más claros. Vero Garay cuenta que decidió hacer una canción para su mamá porque ella siempre la incentivó, porque le gustaba que cantara, porque había una rutina familiar donde los tíos y ella armaban canciones y guitarras.
Luego, aparece un factor que vuelve el gesto todavía más íntimo: la distancia, el tiempo, la pandemia. Vero Garay comenta que la canción nace como un “hoy canto para ti”, porque su mamá vive ahí, presente incluso cuando hay distancias y pesares.
“Empecé que hoy canto para ti, porque vives junto a mí, a pesar de todas las distancias… la pandemia… ella está ahí, está presente.”
Y también menciona que grabar el video fue una suerte de reconciliación. No necesariamente por un conflicto dramático, sino por esas cosas que a veces una persona no dijo, o que quedaron pendientes. Vero Garay lo llama un paso gigante como mujer: aceptar a la otra persona como es, no intentar cambiarla.
“es lindo porque es un paso gigante para mí como mujer de aceptar, de querer… no querer cambiar a la mamá…”
En esta parte, el álbum deja de ser solo “sonido” y se transforma en práctica afectiva. Es música como aprendizaje relacional.
Cómo suena el disco: color, brillo, pop y una amplitud nueva
En lo musical, Vero Garay describe un aire con mucho color. Dice que México tiene color y alegría, y a la vez algo íntimo. Esa mezcla se traduce en el trabajo de producción, a cargo de Alejandro Janito Rivera y Gonzalo Maldonado, a quienes ella atribuye haber entendido su esencia.
También menciona una canción de autor renovada, con un sonido particular: un piano que recuerda, según ella, a la vibra de la Whitney Houston. Y, además, habla de ampliar la paleta: pasar de la “guitarrita y la voz” a cosas nuevas, en grupo, jugando a hacer música y pasándola bien.
“Es un arriesgarse a salir de mi zona de confort, de la guitarrita y la voz.”
Jugar como técnica: la parte que también se diseña
Cuando una artista nombra el juego como forma de creación, está insinuando algo sobre el proceso: no todo es planificación rígida. También hay ensayo emocional, interacción y experimentación.
Y si el álbum se siente así, no es casualidad: Vero Garay lo cuenta como parte del modo en que se produjo.
La evolución vocal: de los agudos difíciles a una voz “enterita”
Vero Garay habla de su voz como un instrumento que se entrena con el tiempo. Cuenta que, desde niña, tenía agudos “difíciles”, pero que hoy su registro ha cambiado.
¿Cómo lo explica? Como crecimiento muscular de las cuerdas vocales, y como aprendizaje progresivo de técnica. Menciona a una primera maestra, Inés Delano, que le repetía que aún había cosas por aprender, aunque en el momento Vero Garay no entendiera a qué se refería. Con los años, ahora lo entiende como un entrenamiento continuo.
“al ser, digamos, músculos… las cuerdas vocales se van entrenando.”
Vero Garay describe su voz actual como más redondita, más vivida, más unida al cuerpo. Y lo dice con una imagen casi táctil: una voz “que viene con alma” y “no está separada”.
“una voz que no está separada de este cuerpo… una voz enterita.”
También dice que sigue experimentando y aprendiendo. Al mismo tiempo, menciona que enseña canto y música, y que eso la fortalece. Hay algo lindo aquí: su voz no se queda congelada en “antes”. Se sigue construyendo con la práctica diaria.
Mujeres que cantan y construyen: fuerza femenina detrás del disco
Uno de los aportes más interesantes del álbum no es solo el mensaje en las letras. También es quiénes aparecen alrededor de Vero Garay y cómo la rodean.
Vero Garay habla de un “grupo de mujeres” que canta y toca guitarra. Y ahí suma un componente cultural: la fuerza femenina en México que está enraizada en proyectos de vida, con avance a pulso. Menciona especialmente a la directora del colegio, Gabi Kozelj, a quien atribuye fuerza, valor y una vida preciosa construida paso a paso.
Vero Garay además se apoya en canciones del disco como “Mar canta historias de mujer construyendo sueños” y plantea la continuidad generacional: cómo lo que hacen ellas se entreteje para las que vienen después.
“Mar canta historias de mujer construyendo sueños… y cómo se van entretejiendo para todas las que venimos después.”
También menciona la canción “las que caminan”, que, según explica, integra un coro de amigos y gente cercana desde Chile. Dice que grabaron en conjunto, convocando gente que ha sido parte de su proceso. Eso hace que el disco tenga una textura de comunidad, no solo de solista.
Las palabras que sostienen el álbum: reconciliación, volver y seguir fluyendo
Al final, lo que hace coherente todo el proyecto es el conjunto de palabras que Vero Garay repite de distintas formas: volver, reconciliar, aceptarse, agradecer, fluir, sostener.
Su disco, “Mujer que vuelve Cantando”, se siente como una manera de transformar lo personal en lenguaje artístico accesible. No hay que entender todas las capas para conectar con las canciones. Basta con reconocer la emoción.
Y si hubiera que resumirlo en una sola idea, sería esta: el álbum propone un regreso al centro, usando la música como brújula.
Palabras clave del proyecto (para seguir pensando el álbum)
Para quienes quieren explorar el universo del disco con una mirada más de diseño y contexto cultural, aquí van algunos ejes presentes en la conversación. Son palabras que se repiten en el modo en que Vero Garay explica su obra.
- Mujer que vuelve Cantando
- Puerto Aventuras
- Chile y México
- Día de Muertos
- Reconciliación
- Fuerza femenina
- Producción musical
- Evolución vocal
- Canción de autor
FAQ sobre “Mujer que vuelve Cantando”
De qué trata el álbum “Mujer que vuelve Cantando”
El álbum se construye como un hilo conductor sobre una mujer que vuelve cantando y que, según Vero Garay, vuelve también a su esencia, a reconocerse y quererse. Las letras funcionan como historias que sostienen, reconcilian y conectan con la experiencia de muchas mujeres.
Cuántas canciones incluye el disco y hay covers
Vero Garay comenta que el disco reúne nueve canciones propias y tres canciones de una trilogía mexicana. Estas canciones se relacionan con el Día de Muertos.
Qué influencia tiene México en el sonido
Vero Garay describe el disco con un aire de mucho color, brillo y vistosidad, mencionando que México tiene color y alegría pero también intimidad. En lo musical nombra momentos pop y una ampliación de sonidos más allá de la guitarra y la voz.
Quiénes participan en la producción
Vero Garay menciona como productores o responsables musicales a Alejandro “Janito” Rivera y Gonzalo Maldonado. También comenta que Janito Rivera produce la parte musical de las canciones mexicanas que incluye.
Hay un tema dedicado a su mamá
Sí. Vero Garay cuenta que hizo una canción para su mamá, vinculándola con la distancia, la pandemia y un proceso de reconciliación. Plantea la idea de aceptar a la otra persona como es, sin intentar cambiarla.
Cómo describe su evolución vocal
Vero Garay explica que su voz ha crecido y entrenado con los años. Dice que antes tenía agudos difíciles y que hoy se escucha más redonda, conectada al cuerpo y con una sensación de voz “enterita”. También menciona formación vocal y el hecho de enseñar canto como parte del fortalecimiento.
Por qué es importante la fuerza femenina en el disco
Vero Garay vincula el álbum a un entorno donde cantan mujeres, tocan guitarra y construyen proyectos de vida. En el disco aparecen letras que hablan de historias de mujeres que construyen sueños y se entretejen para las que vienen después.
Qué relación tiene Puerto Aventuras con su proceso
Vero Garay cuenta que vive en Quintana Roo, cerca de Cancún y Tulum, y trabaja con niños en el Colegio Puerto Aventura. Allí impulsa actividades creativas como que cada curso haga una canción en marzo, algo que ella describe como semilla que empieza a florecer.
Una propuesta estética y emocional para escuchar con calma
“Mujer que vuelve Cantando” no se presenta como un artefacto frío. Se presenta como un mapa de regreso: a la esencia, a la propia voz, a la reconciliación y al sostén que muchas mujeres hacen en silencio.
Si se mira como pieza cultural, el disco también funciona como puente entre Chile y México. Incluye repertorio mexicano para temporadas como Día de Muertos y lo enlaza con una voz que, en vez de esconder el pasado, lo convierte en lenguaje de presente.
Y quizás esa sea la invitación más simple y honesta del proyecto: escuchar como quien conversa. No para “entender todo”, sino para reconocer una emoción y seguir respirando dentro de ella.
Realizado por: Gabriel Agustín Garay Opaso, CEO de Visibles World "te ayudaré personalmente a través de mi Agencia de Comunicaciones en tus proyectos digitales y visiilizar tu Embajada y especialmente tus actividades como Embajador; en mi trayectoria he ayudado a varias embajadas y cámaras bilaterales de comercio por más de 7 años.
Te puedo ayudar a visibilizar tu institución a través de mi Magazine ó con mis servicios de: consultorías en comunicación, edición de reels y creación de contenidos para tu embajada así complementando las labores de tu equipo". Escríbeme

ES
EN